viernes, octubre 08, 2004

La naturaleza del Santo Grial



Cuando pensamos en la naturaleza del Santo Grial, la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de la copa empleada por Jesús en la Última Cena y en la que después José de Arimatea habría recogido la sangre derramada por aquel en la cruz.
Pero, bajo la inocente apariencia de una copa, ¿qué se esconde en realidad?
La figura del recipiente contenedor de sabiduría y vida eternas no es original del cristianismo, sino que es común a un sinfín de culturas, como la griega, la hindú o la celta. Por otra parte, no es hasta los siglos XII y XIII de nuestra era cuando realmente se produce el, por decirlo de algún modo, boom que puso de moda el Grial. Los romances que dieron lugar a la tan prolífica (llega incluso a nuestros días) literatura artúrica, surgieron originariamente en la Corte francesa de La Champagne (sobre este condado y los personajes relacionados con él, hablaremos con mayor profundidad en otra ocasión), y son el claro ejemplo de que es muy difícil encontrar algo nuevo bajo el sol.
Adornados con el espírtu de caballería reinante en la época, recogen elementos de la mitología celta y de la cultura popular, toman personajes historicos y legendarios de los albores de la Edad Media, y lo adaptan todo a las necesidades del encargo.
Pero los autores que dieron vida a estos romances a lo largo del siglo XII no mencionan ninguna copa: para Chretièn de Troyes el Grial es un objeto mágico – no especifica de que tipo- custodiado en el castillo del Rey Pescador; para Wolfram von Schenbach se trata de una piedra, también mágica, por supuesto.
Y así, nace la leyenda. De la leyenda, a la búsqueda. De la búsqueda, a la historia…
A lo largo de los siglos, muchas teorías se han sucedido y encontrado en torno a la verdadera naturaleza del Santo Grial. Para algunos, se trataría de una enseñanza, de la sabiduría, siendo la búsqueda alegoría de un camino de iniciación cuya meta es el Grial; para otros, estaría relacionado con la alquimia o la cábala; hay quien ve en el Grial el Arca de la Alianza, o tal vez un modo críptico de transmitir la filosofía cátara; y así, un sinfín de interpretaciones. Hoy en día, la hipótesis de la que más se oye hablar –tal vez a causa de la aparición de determinados libros; VER ARTÍCULO ANTRERIOR- es la del Grial como la descendencia que Jesús habría tenido con su supuesta esposa Magdalena.
Lo que hay de cierto en estas teorías, tal vez nunca lleguemos a saberlo, pero, tal y como Louis Charpentier dijo:
"A veces tengo la impresión de que todo ha sido contado, bajo el velo de la alegoría, en las Novelas de la Tabla Redonda, al menos en los episodios que conciernen directamente a la Conquista del Santo Grial."

viernes, octubre 01, 2004

El Código DaVinci



Lo ocurrido con este libro es, sin duda, algo inexplicable e impredecible que ocurre de vez en cuando con algunas obras. A través del "boca a boca" y ayudado por una buena campaña de marketing, se ha convertido en un fenónmeno de masas a nivel mundial, llegando incluso a ser leído por gente que no acostumbra a leer mucho más que El Marca (sin ánimo de ofender a nadie).
Lo cierto es que, habiendo opiniones para todos los gustos a cerca de este best-seller, yo me pongo de parte de aquéllos que ven en un acontecimiento como éste una ayuda para que muchas ovejas vuelvan al rebaño; es decir, que muchos que habían dejado de lado la maravillosa costumbre de leer, la recuperen, aunque sea temporalmente. Y añado: este libro ha hecho una gran labor social al acercar a "los profanos" un tema que durante décadas ha estado en el candelero (de los historiadores). Porque no nos engañemos; Dan Brown no ha inventado la pólvora, ni siquiera la ha descubierto; se ha limitado a coger un montón de viejas teorías (a lo bruto y sin distinguir), las ha metido en una coctelera, ha agitado un poco, las ha adornado con las piceladas de la técnica narrativa y las ha acercado al garn público.
Gracias, señor Brown.

Pero, ¿qué hay de cierto en El Código Da Vinci?

En la novela se mencionan tres libros (el autor no se corta un pelo en admitirlo) de los cuales me atrevo a señalar El Enigma Sagrado, de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln.




Estos tres señores, investigaban un pequeño enigma a nivel local para un documental de la BBC hacia comienzos de los años 80. Se trataba del caso de Berenger Saunière, un párroco de la pequeña localidad francesa de Rennes-le-Chateau, que vivió en el siglo XIX y cuya vida está rodeada de misterios a causa de unos manuscritos que encontró en su iglesia.
Como se puede ver, Dan Brown ni siquiera se inventó los nombres de su novela (pues el abuelo de la protagonista y supuesto custodio del secreto de la Orden de Sión, se llamaba Saunière).
El caso es que los tres investigadores ingleses se pusieron a indagar en el tema, y el asunto se desbordó. Pronto se vieron inmersos en una trama a nivel mundial que comenzaba en la Biblia y llegaba a nuestros días, con organizaciones secretas, templarios, el Santo Grial convertido en la descendencia de Jesús... Así, sobre el tema acabaron haciendo varios documentales y escribiendo "El Enigma Sagrado".
¿Qué hay de cierto en este libro? Es difícil decirlo. Pero en mi opinión, a pesar de que en algunos momentos elucubran un poquillo de más, puede que los tiros vayan por ahí.
Lo que cabe destacar del libro es que, a pesar de ser un ensayo y no una novela, se convirtió en un best-seller en seguida, y durante algún tiempo el tema estuvo de moda. Como ocurre ahora con "El Código Da Vinci". Lo malo de esto es que, como secuela, se editan un montón de libros parecidos, malos y sin ningún tipo de credibilidad. Pero toda fiebre pasa y, de igual modo que ocurrió en los 80, ésta también pasará. Y para entonces seguiremos los de siempre, buscadores incansables del Santo Grial... Y tal vez en el camino se nos habrán unido unos pocos que habrán sabido discernir de entre la paja... Para cuando eso pase, bienvenidos.